Para muchas cocinas de hostelería (y de hogares), la freidora es un electrodoméstico clave para ahorrar tiempo y obtener los mejores resultados en frituras de pescado, patatas o congelados. Pero para disfrutar al máximo de estos alimentos fritos, es fundamental limpiar la freidora con frecuencia. Además, una limpieza frecuente ayudará a alargar la vida útil del equipo y que aguante en buenas condiciones mucho más tiempo. Así que para facilitaros este proceso, aquí va nuestro paso a paso para limpiar una freidora y conseguir los mejores resultados en el menor tiempo posible.

¿Cada cuánto tiempo limpiar una freidora?

¿A quién no le ha pasado ir a un restaurante y comer una fritura con sabor a otros alimentos o con un color tirando a marrón? Probablemente detrás de este problema se encuentra una freidora que no se limpia con suficiente frecuencia.

Lo ideal es limpiar la freidora cada dos o tres usos. Aunque también podemos saber que ha llegado el momento de la limpieza cuando vemos que el aceite ya no luce con su color dorado, sino que se ha oscurecido. Y cuando además hay restos de comida en el fondo de la freidora.

Antes de proceder a limpiar una freidora, recuerda que el aparato debe estar apagado y el aceite frío.

Retirar el aceite y limpiar la cubeta

Para sacar el aceite puedes usar un embudo y un tarro de cristal. Si se quedan restos de aceite o de comida en el fondo, pasa un poco de papel de cocina para retirarlos.

Si la freidora es de cubeta fija, usa una esponja de limpieza mojada y un poco de jabón de lavavajillas para frotar la cubeta. Luego aclara la esponja con agua y elimina cualquier resto de jabón con ella.

Cuando la aclares, llénala de agua hasta la mitad y conecta la freidora para que hierva en su interior.

Para terminar esta parte, vacía el agua y seca los restos de agua con papel, o deja que se seque al aire.

Algunas freidoras cuentan con una cubeta que puede desmontarse y meterse cómodamente en el lavavajillas, como si fuese una olla más.

Cómo limpiar el cesto de la freidora

Otra parte de la freidora que tendrás que limpiar tras dos o tres usos como mucho es el cesto donde se colocan los alimentos.

En primer lugar, quita los posibles restos de comida que se hayan quedado pegados. Luego, mete el cesto durante unos 10 minutos en una mezcla de agua tibia y jabón para platos. Después te será más fácil limpiarlo con un estropajo.

Acláralo bien y deja que se seque antes de meterlo de nuevo en la freidora. Algunos cestos también pueden meterse en el lavavajillas. Te recomendamos usar jabón neutro o específico para que no quede sabor en el cesto ni en los alimentos que se coloquen en él.

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Limpiar el exterior del electrodoméstico

En una freidora lo normal es que al final todo acabe lleno de aceite y grasa, incluida la parte exterior.

Para limpiar esta parte, utiliza un paño escurrido y pásalo con cuidado de que no entre agua donde no debe, y seca con un paño absorbente. Puedes utilizar un producto quitagrasas o simplemente un poco de jabón no abrasivo para no dañar la máquina.

Si no sabes cómo eliminar el olor a frito, no te pierdas este post sobre cómo eliminar el mal olor de casa.

Conclusión

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