Desde que el Gobierno decretara el estado de alarma por el coronavirus no hemos parado de recibir información sobre esta pandemia que se está cebando con nuestro país. ¿Pero hasta qué punto son ciertas o falsas esas informaciones y recomendaciones para protegernos de este virus? Como empresa experta en productos de limpieza y productos de desinfección profesional, desde Gragedes hemos querido recopilar algunos de los bulos y verdades sobre los consejos de limpieza para proteger tu casa del coronavirus.

¿Hay que desinfectar los productos que llegan del súper?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el virus no está en todas partes esperando a que nos contagiemos. Según los expertos, es improbable que cuando cojamos un paquete de alimento en el supermercado haya coronavirus con capacidad infectiva en él y nos contagiemos.

No obstante, si nos sentimos intranquilos podemos limpiar los envases con una bayeta o papel de cocina humedecidos con una solución de lejía y agua, un producto desinfectante, o bien tirar el envase exterior a la basura.

El virus no se contagia por el contacto de la piel con el objeto infectado, pero sí que es importante lavarse bien las manos con jabón hidroalcohólico o agua y jabón cuando entremos en contacto con superficies y productos fuera de casa. Así evitaremos llevar las partículas con virus a la boca u ojos.

Para desinfectar puede usarse cualquier producto desinfectante. También la lejía diluida, el agua oxigenada o el etanol son eficaces si tienen una concentración del 70%.

Las superficies y productos NO se desinfectan de manera inmediata

Los productos de limpieza desinfectantes no funcionan de manera instantánea. Para hacer efecto requieren estar entre cinco y quince minutos en contacto con las superficies que se quieran limpiar para proteger tu casa del coronavirus.

Transcurrido este tiempo, lo ideal es fregar las superficies con papel de cocina.

Hay que dejar los zapatos fuera de casa para proteger tu casa del coronavirus: NO

Hay quienes dicen que el virus puede permanecer hasta nueve horas en el asfalto. No obstante, se desconoce hasta el momento si resiste más o menos tiempo y cómo puede variar según la temperatura y otros factores.

Según la Organización Mundial de la Salud no se sabe con certeza cuanto tiempo sobrevive el coronavirus, aunque si se tienen en cuenta estudios de virus de la misma familia, podrían subsistir en ellas desde unas pocas horas hasta varios días. Como ya hemos podido escuchar estos días, el tiempo dependerá de la superficie, la temperatura o la humedad.

Por tanto, el médico Jaime Barrio, del Consejo Científico del Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), tacha de excesiva la medida de precaución de dejar los zapatos fuera de casa para evitar que una posible partícula con el virus adherido en la suela pueda llegar a los ojos o boca de algún miembro de la familia.

Llevar gafas de protección en casa: NO

Según explica el Doctor Barrio, «lo ideal sería que todos llevasen equipos de protección individuales como los que se usan en hospitales para impedir infecciones, pero sería algo excesivo cuando no tratas con personas contagiadas». Así que también es excesivo usar gafas especiales de protección en casa para impedir que una gota infectada pueda llegar a los ojos.

¿Se contagia el virus a través de la ropa?

Otra de las dudas más frecuentes es la de si el virus se puede contagiar a través de la ropa. Según las investigaciones que han podido hacerse hasta el momento, en superficies porosas como el algodón, el papel o el téxtil resulta mucho más difícil recuperar el virus. Ya que éste se une con mayor intensidad a las moléculas del material poroso, que penetra y se une a las moléculas del propio material. Por lo que es improbable contagiarse en contacto con textiles y ropa.

Sin embargo, no puede descartarse que en sábanas y toallas de una persona infectada existan coronavirus infecciosos. Aunque en este caso es poco probable que puedan saltar al aire y pasar a las mucosas de otra persona. En estos casos, es recomendable meter la ropa que ha entrado en contacto con una persona contagiada sin moverla mucho para evitar que se formen aerosoles, y lavarlas en un ciclo de al menos cincuenta grados con jabón.