Tener una piscina es un lujo, pero también una responsabilidad. Ya que especialmente en verano se tendrán que llevar a cabo algunas tareas a diario para asegurar el perfecto estado de la piscina en todo momento. No obstante, teniendo en cuenta algunos consejos y contando con los mejores productos de limpieza de piscinas y mantenimiento del agua será posible mantener la piscina siempre limpia casi sin darnos cuenta.

¿Cómo calcular el volumen de la piscina?

Antes de proceder con los consejos y productos para mantener la piscina siempre limpia es importante saber qué volumen tiene. Muchos productos que se utilizan para mantener la piscina se deberán utilizar en función del volumen de agua de la piscina. Para hacer este cálculo se tendrá que tener en cuenta la forma y la profundidad de la piscina.

Saber el volumen de una piscina cuadrada o rectangular

La profundidad media de la piscina se obtiene al sumar la profundidad máxima y la mínima, y dividir el resultado entre dos.

Para calcular el volumen de las piscinas cuadradas o rectangulares se deberá multiplicar el largo por el ancho y por la profundidad media.

Para piscinas en forma de 'L', se calculará como si fuesen dos piscinas independientes siguiendo la formula anterior.

Calcular el volumen de piscinas redondas y ovaladas

Para saber el volumen de las piscinas circulares tendremos que multiplicar el largo máximo, por el ancho máximo y por la profundidad media. La cifra que nos dé, tendremos que multiplicarla por 0,785 en el caso de una piscina redonda y 0,89 si se trata de una piscina ovalada

Principales tipos de mantenimiento para piscinas

Mantener una piscina siempre limpia no sólo consiste en utilizar un buen limpiafondos y quitar las hojas o insectos que caigan. Según la función del tratamiento, destacamos los siguientes.

Productos para regular el pH de la piscina

El pH mide la acidez del agua en una escala que va del 0 al 14. Los valores por debajo del 7 señalan acidez, y los que están por encima del 8, alcalinidad. La piscina tendrá un pH correcto cuando el valor del agua se encuentre entre el 7 y el 7,8.

Para conocer este valor se utiliza un equipo de análisis de agua. Cuando el resultado no es el recomendado, tendremos que utilizar un incrementador de pH o un minorador, según las instrucciones del producto.

Esta tarea conviene hacerla al menos una vez a la semana, aunque lo recomendable es que sean varias.

Antialgas y antical para piscinas

Cuando aparecen algas en una piscina y el color de ésta se muestra verdosa, algo nos dice que el sistema de desinfección no es el adecuado. Para tener este problema bajo control habrá que hacer uso del limpiafondos para eliminar las algas de la superficie del fondo y las paredes, pero también usar un tratamiento de choque con un producto antialgas y un lavado de filtro.

Cuando el agua tiene un tono blanquecino o está turbia, probablemente se trate de un exceso de materia en suspensión, o de un alto contenido de cal. Cuando el problema no es la cal, podremos tratar el agua turbia con floculante. Este producto de limpieza de piscinas funciona espesando las materias en suspensión y provocando el hundimiento para que sea absorbido por el fondo o el limpiafondos.

Las piscinas con aguas duras son aquellas que tienen una concentración más alta de partículas disueltas en suspensión. Estas pueden medirse con un analizador y combatirse con productos antical.

Las aguas duras pueden dificultar los procesos de desinfección y regulación del pH, así como afectar al buen funcionamiento de los equipos de depuración.

El mejor cloro para el mantenimiento de piscinas

El cloro es el producto para mantener la piscina siempre perfecta que oxida los elementos orgánicos de la piscina. Entre los distintos tipos de cloro encontramos el cloro hipoclorito sódico; el hipoclorito cálcico, que es menos agresivo para la piel e igualmente eficaz; y el tricloro; que soporta mejor la luz solar y no altera el pH.

El cloro puede suministrarse en tratamientos de choque para liberar una cantidad considerable al inicio de la temporada de baño, o en tratamientos de acción continuada. El cloro se pondrá en el skimmer, o en una boya flotante en el caso de las piscinas de plástico.

También existen tratamientos alternativos al cloro que no necesitan tanto control y que no producen irritación ni olor.