Este año todos nos hemos concienciado con la importancia de desinfectar nuestras manos, pero también nuestro hogar. En unas fechas tan señaladas como estas, en las que la cocina se convierte en la gran protagonista y centro de reuniones familiares, hoy os traemos algunos consejos para desinfectar tu cocina y mantener el virus y demás bacterias lejos de esta estancia tan importante.

Limpiar y desinfectar el fregadero

En el fregadero de la cocina, el agua, la humedad y los restos de comida hacen que sea todo un foco de bacterias y microorganismos. Por eso es tan importante limpiarlo a fondo a diario, cada vez que se cocine o se manche.

Para esta tarea podemos empezar limpiándolo con agua caliente y jabón. Sin olvidarnos del friltro del desagüe, que también puede meterse en el lavavajillas una vez a la semana.

Para terminar, puedes emplear alguno de nuestros productos de desinfección.

¿Cómo desinfectar la encimera?

A la hora de desinfectar tu cocina deberás prestar atención a la encimera, ya que es tu principal superficie de trabajo y en la que manipulas a diario alimentos de todo tipo. Esto hace que además de la limpieza, sea necesario ir un poco más allá y utilizar productos específicos para desinfectar y acabar con patógenos y virus.

Lo ideal es utilizar un producto que respete el material de la encimera. En la mayoría de casos puede funcionar muy bien usar dos cucharadas de lejía diluidas en un litro de agua. O bien una cucharadita de postre de lejía, por vaso de agua.

Recuerda que para que la lejía mantenga sus propiedades, deberá mezclarse siempre con agua fría.

Desinfectar los electrodomésticos de la cocina

A veces los electrodomésticos son los grandes olvidados a la hora de desinfectar tu cocina. Sin embargo, una limpieza adecuada no sólo eliminará eficazmente las bacterias que se vayan acumulando, también alargará la vida útil de estos aparatos.

Para desinfectar el horno, además de utilizar un quitagrasas eficaz, puedes introducir una vasija resistente al calor con agua y zumo de limón y dejarlo unos 30 minutos a temperatura media. En el caso del microondas, es muy efectivo introducir un cuenco de cristal con agua y una cucharada de vinagre, enciéndelo a máxima potencia y espera hasta que se empañe el cristal de la puerta. Después procede a secarlo con un trapo limpio.

Para limpiar y desinfectar la nevera, lo ideal es sacar todo su contenido al menos una vez al mes y fregar cada una de sus baldas, cajones y recovecos con agua y jabón, o algún producto desinfectante específico. No te olvides de las gomas de la puerta.

También deberemos pasar una bayeta con agua y amoniaco por todas las paredes interiores. Para los malos olores funciona muy bien la mezcla de agua y bicarbonato sódico, dejando que actúe unos minutos y aclarando después.

Limpieza de los trapos de cocina

Los usamos frecuentemente para limpiar las superficies de la cocina, pero también para secarnos las manos después de haber estado manejando alimentos. Por lo que en los trapos de cocina también pueden habitar todo tipo de bacterias. Lo ideal es lavarlos muy frecuentemente con agua caliente y detergente, no mojarlos demasiado y cambiarlos cada poco tiempo.

Lo mismo se deberá hacer con las bayetas y estropajos.

Por último, si en casa hay algún enfermo de coronavirus, lo ideal es limpiar la vajilla en el lavavajillas, programando un lavado a temperatura elevada, de entre 65 y 70 ºC. Este aparato, cuando se utiliza bien. Consume menos agua que si fregamos a mano, y es la mejor opción para desinfectar a fondo los platos y cubiertos.